Está claro que cada persona es un mundo y que cada uno ! Cuenta la feria según le va a él !
- Hay gente que lleva 20 años con el P.E.R. y navegan muy bien y están mas que capacitados para ir a Baleares y para capear un temporal o por lo menos saber interpretar la meteo y saber lo que se van a encontrar durante 10 ó 14 horas de navegación lejos de un abrigo seguro.
- Hay otras personas que se centran en las regatas y no saben fondear con seguridad para pasar una noche en una cala. Y navegan muy bien.
- Hay otros patrones que tienen el PER desde hace poco y les falta experiencia en preparar una travesía en una carta náutica porque empezaron en vela ligera y también navegan muy bien, trimando velas y pueden sacarle 1 nudo más de velocidad al barco y llegar antes. En este último caso conozco a un patrón que me contó ( antes de existir los G.P.S. ) que queriendo legar a Ibiza desde Barcelona , terminó en Mallorca.
- Hay gente que nunca navega de noche, otros que ....etc etc etc..
- Hay cursos buenos y los hay malos. Como patrones o tripulantes que en las prácticas van a cumplir solo la ASISTENCIA al curso para cumplir el expediente.
En conclusión, la administración no puede hacer una ley para cada persona.

y navegar con seguridad, con unas prácticas a medida de las carencias particulares de cada uno.
Ni aceptar una " declaración jurada " del navegante, diciendo que a él no le hacen falta ciertos conocimientos teóricos o prácticos porque por ejemplo, su primo ya se los enseñó.
Tendremos que exigir a la escuela y al propio patrón/ instructor, que las prácticas sean útiles. Y ser muy exigentes y críticos durante las realización de las prácticas e incluso denunciarlo ante la administración en caso de no cumplir un programa que es tremendamente detallado en horarios y ejercicios / maniobras y prácticas.
No lo centremos solo en que la razón última es sacar dinero por las prácticas. A navegar se aprende navegando.
