
Denia es un puerto muy complejo, sin duda: Comercial, pesquero, 4 marinas deportivas de apreciable tamaño y una -quizás más- escuela de vela, y golodrinas y catamaranes de paseo turístico. Además su geometría y su batimetría la complican un poco más: largo canal de entrada por cuyo centro han de discurrir -inevitablemente si no quieren tocar fondo- los buques de calado apreciable. Además, en la bocana, para evitar los disgustos que da el bajo de
l'androna se ha colocado, no hace mucho, una baliza roja, es decir, que esa es ahora -si no me equivoco- la "faroleta roja" y el canal que queda entre baliza y antigua faroleta roja debe entenderse como secundario, pero esto quizás no quede claro para muchos (me incluyo). Por si faltaba algo el emplazamiento general: una península en la península, hace que las brisas de verano vengan casi siempre del sur, y eso aquí quiere decir pasada por la muralla del Mongó (del orden de 700 m de altitud y a menos de 3 millas del puerto): es dedir racheadfo "ad nauseam".
Así que creo que lo mejor que podemos hacer los patrones de embarcaciones deportivas es adaptarnos, y para eso lo mejor, creo, es evitar a las embarcaciones comerciales y pesqueras de apreciable desplazamiento (arrastreros) y, en lo demás, Reglamento, Sentido Común y, sobre todo, Cortesía. Y entonces es muy probable que todo discurra apreciablemente bien.
Solo dos cosas: 1)cuando arrecia el racheado: suelo atracar de popa: un barco tirado es más estable en su trazada que empujado; 2) El Federico no es tan fiero como se pinta: desplaza poco, su ola es pequeña (no tiene punto de comparación con la que formaba el Manuel Azaña).
En cualquier caso: estamos hablando de un pequeño paraíso para los traperos.
