Re: «Santísima Trinidad», la masacre en el coloso español que se enfrentó a siete nav
Todos los países de la vieja Europa han tenido victorias y derrotas, valientes y cobardes, héroes y villanos. En general todos los reyes fueron nefastos para sus pueblos y los embarcaron en guerras lamentables y sin sentido, cosa que no mejoró nada con la llegada de muchas modernas repúblicas.
Tenéis miles de ejemplos lejanos que podemos ver sin pasión política: Las dos guerras mundiales dan mucho juego en esto.
Lo que pasa en España es que en algún momento posterior a Trafalgar se produjo una fractura tremenda. Nuestros ejércitos no han vuelto a combatir contra ningún enemigo externo organizado (afortunadamente) si descontamos el corto verano de 1898, en el que quedó patente la absoluta falta de eficacia, y el episodio del bombardeo de Valparaíso y de El Callao, difícil de entender desde una óptica moderna. La función principal de nuestras armas en los últimos dos siglos ha sido la de luchar entre sí (guerras carlistas), reprimir movimientos populares (Asturias), luchar contra guerrillas de civiles (Norte de África, Sidi Ifni) e intervenir en numerosos alzamientos militares para tomar el poder.
Por si fuera poco, la mayoría de los mayores de 35 años aún recordamos las historias de la mili, en la que tuvimos el privilegio de tripular material de chatarra de los americanos, saltar desde aviones que se caían a pedazos, asistir a los trapicheos de los sargentos de cocina y convivir con una falta de recursos que afectaba a lo más básico. Todo ello aderezado con la componente general del enchufismo, que ha ido desde los tiempos de los soldados de cuota hasta los certificados falsos de servicio sustitutorio, pasando por los destinos ficticios a los que había que acudir sólo el primer día y el último. Algunos, además, recuerdan cómo la Patria los llamó para acabar haciendo de chófer y de criado para un oficial o jefe, con el título de "ordenanza" o, en la armada, de "repostero"
El pueblo no está interesado en su ejército. Hoy en día, a pesar de la crisis y la falta de trabajo, no se consigue llenar el cupo de tropa y se han tenido que rellenar las filas con mercenarios sudamericanos. ¿Es eso culpa del pueblo?
¿Es el nuestro un pueblo de canallas sin memoria?
La historia nos habla de una gente que mal alimentada, mal armada y a menudo peor mandada, supo dar el callo y aguantar en la brecha como el mejor de los europeos. Nos habla de ciertas características de compañerismo y de eso que se llamó "vergüenza torera" que la gente común parece poseer en mayor grado del que cabría esperar. Los datos cantan estadísticas de generosidad innegable en cuanto a cohesión familiar, transplantes, capacidad de acogida, donaciones, etc. De hecho, ahora mismo estamos viendo cómo la gente se ha organizado para acudir en ayuda de todos aquellos que han sido abandonados por el Estado. Con abnegación y desinterés.
Si España olvida a sus héroes de guerra es porque detrás de cada uno hay una historia macabra de una guerra absurda y porque el ejército sólo es percibido como propio por una pequeña parte de la población. Y de esos, me temo que pocos son los que pasaron alguna noche de enero aferrados a su "chopo" en una garita miserable que apestaba a orines.
Yo prefiero dejar en paz a los muertos, aunque respeto a los que queréis recordarlos. Pero no sigáis con eso de que "si hubiese sido inglés hubieran hecho una película" (que es verdad) dejando entrever que los españoles somos una banda de desagradecidos y de merecedores de todo lo que nos pase. Para la mayor parte de mis compañeros, la Patria era una tela de colores y eso no es culpa nuestra, sino de la Patria.
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