al pan se le llamó pan y al vino, vino, mas no en inglés.
Muy interesante tu mirada sentimental hacia el lenguaje, pero los sentimientos han jugado y juegan poco en este campo. Coincido contigo en utilizar -en lo posible- palabras el uso en el diccionario castellano. Me gusta decir patrocinador en vez de sponsor y obenque en vez de stay, pero en un mundo tan globalizado como el actual, la pureza de lengua es una quimera. A mi entender, la prioridad de cualquier lenguaje es posibilitar la comunicación entre personas y no el alarde cultural (que no es tu caso).
saludos!
PD: Desconozco la semántica histórica de la palabra pan, pero seguro que es muy, muy antigua y, en ningún caso, patria potestad del castellano. Y lo mismo diría de la palabra vino, cuyo origen y fonética se remonta a las primeras palabras escritas que se conocen en las culturas mesopotámicas y africanas. ¡Anda que no tiene 'padres' la palabra vino!


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