Cita:
Originalmente publicado por Terral
Por eso lo de salir a practicar con mal tiempo "real",(evidentemente, bajo unas condiciones que consideramos controladas).
En mi opinión, es la mejor forma de conocer el comportamiento real de nuestro barco y así saber qué procedimiento o técnica es el que resulta más efectivo en nuestro caso concreto. Porque siempre será mejor descubrir los fallos cuando los estamos buscando, que se supone que tenemos "plan B", que cuando se presentan por sorpresa y nos dejan sin recursos. (Hablo de "fallos", no de averías. No se trata de salir a romper cosas para saber cuánto aguantan).
Luego están esas situaciones que no se pueden practicar, como tú muy bien dices y cuya solución no nos queda más remedio que confiar a la teoría.
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Pues yo prefiero tomar doble precaución en lugar de anticipar doble riesgo. Pasar miedo no me gusta nada. Yo navego para disfrutar.
Para mí el principal objetivo es que esa situación de riesgo ni siquiera aparezca. Pongo todos los medios para tener el 99 por ciento de seguridad: no ir en fin de semana, navegar solo en color azul marino de Windfinder, madrugar la máximo posible para evitar cruzarme con motoras que me desequilibran, etc. Por supuesto en el verano cuando esté lleno saldré bastante menos.
Desde que empecé con mi barca cada día aprendo nuevas limitaciones y hay cosas que he hecho antes que no volvería a hacer jamás. Por eso el primer día con la barca fué el más peligroso porque me caí al agua. Y el primer día con el motor fué muy chungo porque me fuí demasiado lejos sin saber lo que hacía.
La experiencia ayuda a limitarte cada vez más, para conseguir el riesgo CERO.
