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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#11
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Al hilo de lo anterior...
http://barcelonaworldrace.org/progra...o_extremo.html Un amplio registro de alucinaciones Uno de los problemas derivados de la falta de sueño y de la soledad prolongada, son los trastornos cerebrales. El canadiense Joshua Slocum, que ha pasado a la historia como el primer navegante deportivo en solitario, los sufrió en su gran viaje alrededor del mundo en1898 a bordo del Spray, un barco de once metros de eslora. Durante la travesía de las Azores a Gibraltar, Slocum sufrió fiebres que le provocaron un estado de delirio en el que vio al supuesto patrón del primer viaje de Cristóbal Colón, gobernando el Spray y mantuvo animadas conversaciones con él. Los médicos atribuyeron este hecho a las fiebres, pero Slocum repitió todo tipo de visiones en otros momentos de su viaje, en los que se encontraba en perfecto estado de salud, pero no lo contó por miedo a que le tomaran por loco. Después de Slocum, fueron muchas las narraciones de solitarios sobre episodios parecidos. El francés Alain Gautier, ganador de la Vendée Globe de 1993, relató que veía el horno de su pueblo y, en ciertos momentos, estuvo tentado a dejar el barco y dirigirse hacia allí andando a comprar el pan. El catalán Albert Bargués, en su primera Mini-Transat de 1987, explica que veía a sus amigos hablándole desde la proa, un tipo de visión muy común entre los que hacen regatas oceánicas en solitario. Por aquellas fechas, la investigación neurológica y psicológica sobre los efectos de la falta de sueño y la soledad en el cerebro de los navegantes, todavía estaba en estadios muy embrionarios. La explicación de los neurólogos pronto llegó: el cerebro, cansado y privado de las horas de descanso y sueños necesarias, hace que el navegante “sueñe despierto”. Pero algunas de estas alteraciones se han convertido en un grave problema que ha conducido a depresiones y supuestos suicidios. La primera tragedia en ese sentido, la protagonizó el inglés Donald Crowhurst, que desapareció durante la Golden Globe de 1968-69. Su barco, un trimarán de 12 metros, fue encontrado a la deriva, al sur de las Azores. Crowhurst hizo creer a todos que se encontraba a la cabeza de la regata, dando por radio posiciones falsas pero creíbles; en su diario de a bordo, se descubrió que el inglés llevaba un doble registro: el auténtico y el falso. Eso, junto con sus anotaciones, dio una idea de cómo había ido avanzando su deterioro mental. Se han hecho muchas conjeturas acerca de su desaparición, pero la del suicidio es la más verosímil. Sus biógrafos hablaron de una intoxicación alucinógena causada por alimentos en mal estado. |
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